La obsidiana no es un cristal como tal,  sino un vidrio volcánico que se forma por el enfriamiento repentino de la lava. Por esto, está directamente relacionada con el elemento fuego y fue considerada una piedra sagrada para culturas ancestrales como la maya y la azteca.

Principalmente, la obsidiana es nuestra mejor aliada a la hora de hacer trabajo de introspección, es considerada la piedra de autoconocimiento, un  mítico espejo que nos ayudará a iluminar nuestra sombra, conocer los detalles que oculta nuestro inconsciente, sanar nuestras heridas emocionales y así reconectar con nuestra divinidad interior. En este mismo trabajo interno, puede ayudarnos a liberar sentimientos y transformarlos.

Además, esta piedra también nos ayudará a repeler las malas energías y nos brindará protección frente a lo visible y lo invisible.

La obsidiana es el amuleto ideal para los artistas pues ayuda a revelar ideas y potenciar la creatividad. Además, frente a cosas más sencillas, esta piedra nos puede ayudar con nuestra memoria y permite encontrar objetos que creíamos perdidos.

Respecto a la salud, este amuleto ayuda a la sanación del aparato reproductor y el colón, pues está directamente relacionado con el chakra raíz.