El Conde de Saint Germain es toda una leyenda en el mundo de la metafísica y la ley de atracción. Lo que se sabe de él en términos generales es que fue un respetado alquimista en Francia, así como un comerciante multimillonario en Holanda que se encargaba de vender pócimas y cremas milagrosas para la sanación de enfermedades.

Además de esto, también fue muy popular porque de él surgió la leyenda de la eterna juventud, llegándose a creer que alcanzó a cumplir más de ochenta años manteniendo un aspecto de treinta años.

Se dice de él que también fue un músico que influenció a los autores más importantes de la música clásica y que sus composiciones son una llave tonal que permiten una conexión cósmica con la energía de llama violeta.

Justamente la transmutación de energías con la llama violeta es su legado más importante, teniendo en cuenta que su trabajo espiritual y sus aportes a los estudios de metafísica son invaluables y han servido de guía para los millones de estudiantes de metafísica en el mundo.

Su legado permitió que se empezara a aplicar la la llama violeta para la transmutación de energías (Lee más acerca de la llama violeta dando clic aquí). Además, gracias a sus aportes la enunciación del «Yo soy» dejó su connotación religiosa para empezar a usarse en la vida práctica y para el uso de los individuos. (Conoce más acerca de la presencia yo soy dando click aquí)