«Y dijo Dios a Moisés: Yo soy el que yo soy. Y añadió, así dirás a los hijos de Israel, me ha enviado a vosotros.» Éxodo 3:14

«Yo soy el que yo soy» es la respuesta que la presencia divina (Dios, el universo, como le quieras llamar) siempre ha dado a los grandes maestros en todas las religión.

Las palabras «Yo soy» describen la esencia de todo lo que vibra, la presencia de Dios y la unidad.  Esta presencia no tiene religión, ni secta, ni nacionalidad, pues va más allá de lo que nuestra lógica humana puede comprender.

Pero como la presencia divina también está en cada uno de nosotros, la presencia «Yo soy» hace referencia al «Yo superior» de cada persona», es decir al séptimo de nuestros cuerpos. En pocas palabras: la chispa divina que hay en cada uno.

 

Por eso debes tener mucho cuidado al pronunciar las palabras «Yo soy» pues con ellas estarás decretando con el nombre de todo lo divino y sagrado, por tanto se hará realidad. Procura ser consciente de esas dos palabras y utilízalas a tu beneficio, siempre hablando en positivo.