La turquesa es una piedra muy antigua, utilizada como piedra sagrada en varias culturas. Los principales yacimientos de turquesa se encuentran principalmente en oriente medio y en varias regiones de América Latina.

Muchos aseguran que tiene propiedades curativas para trastornos emocionales tales como la depresión, pues actúa directamente en el plexo solar, el chakra corazón y el chakra de la garganta.

En el esoterismo, además de ser utilizada para absorber y proteger de malas energías, se cree que la turquesa aumenta la capacidad creativa de la mente y libera los bloqueos económicos en su portador.